Las características
de las familias venezolanas están basadas en el amor, el respeto, la
tolerancia y la cooperación. La familia es el
núcleo de una sociedad y constituye un elemento esencial en la formación de ciudadanos puesto que es el primer contacto que un individuo tiene con
la comunidad.
Asimismo, es dentro
del núcleo familiar donde un individuo aprende a comunicarse y a interactuar, a
la vez que adquiere valores éticos y morales que después serán reforzados.
El eje de las
sociedades venezolanas no reside en las alianzas matrimoniales, ni en las
prácticas mercantiles, ni en la ideología religiosa, sino en la familia.
En Venezuela, las
familias no difieren mucho de las características conceptualizadas
anteriormente. Sin embargo, las familias venezolanas presentan algunos aspectos
adicionales que se relacionan directamente con la cultura de este país.
Diversos son los
autores que se han dedicado al estudio de la estructura de la familia
venezolana. Por ejemplo, José Vethencourt quien considera que el sistema de
organización de las familias en Venezuela es atípico porque no sigue las normas
“preestablecidas”.
Por su parte,
Alejandro Moreno señala que, en efecto, las familias venezolanas son atípicas
si se comparan con las familias europeas. Sin embargo, este autor afirma que la
estructura familiar de Venezuela es común dentro de los estándares
latinoamericanos y representa la autenticidad de la región.
A continuación, se
presenta una lista de características legales y culturales de las familias
venezolanas.
1 – Asociaciones libres
De acuerdo con la
Constitución Bolivariana de Venezuela, las familias son asociaciones libres que
conforman a una sociedad y son el núcleo en el que se inicia el desarrollo de
los venezolanos, puesto que es el primer contacto entre un individuo y la
sociedad.
Asimismo, la
Constitución indica que las relaciones familiares están basadas en la igualdad
de derechos y deberes, en la solidaridad, en el esfuerzo común, en el
entendimiento mutuo y en el respeto recíproco entre los miembros la conforman.
El matrimonio,
entendido como un proceso legal (de jure) es protegido por la ley
venezolana. Asimismo, el concubinato, entendido como un consenso entre un
hombre y una mujer (de facto) que cumpla con lo establecido por la
ley, es considerado a todos los efectos como cualquier otro matrimonio.
2 – Parentesco por consanguinidad
o por afinidad
El Código Civil de
Venezuela establece que los miembros están unidos por lazos de parentesco, los
cuales pueden ser por consanguinidad o por afinidad. El parentesco por
consanguinidad se refiere a los lazos de sangre, mientras que el parentesco por
afinidad se refiere a vínculos legales (el matrimonio, por ejemplo).
Del mismo modo, el
código civil establece que un cónyuge y los parientes consanguíneos del otro
son familia (por afinidad) y este lazo permanece incluso aún después del
divorcio. Por su parte, los miembros adoptados de una familia son considerados
como miembros consanguíneos ante la ley.
Por otra parte, el
Código Civil establece que la proximidad del parentesco se determina por el
número de generaciones que separa a un miembro de la familia de estro; cada una
de estas separaciones constituye un grado.
La relación entre
padre e hijos es de primer grado; entre abuelos y nietos, es de segundo grado;
y entre tíos y sobrinos, es de tercer grado.
3- Unión
En Venezuela, la
mayor parte de la población vive en familias nucleares, es decir, en una casa
habitan los padres y los hijos. Sin embargo, los demás miembros de la familia,
abuelos, tíos y primos, viven cerca o se visitan constantemente.
Del mismo modo,
cuando se producen migraciones que obligan a los miembros de una familia a
separarse, éstos suelen mantenerse en contacto a través de vía alternas.
En este sentido, los
miembros de una familia no solo están unidos a los otros miembros del núcleo,
sino que también tienen relaciones formidables con los miembros de su familia
extensa.
4 – Apoyo
Tal y como lo expresa
la Constitución de Venezuela, las familias venezolanas se basan en principios
de cooperación y entendimiento mutuo, constituyendo un reflejo de la
colectividad que caracteriza a la sociedad venezolana en general.
Debido a este sentido
de unidad los jóvenes venezolanos viven con sus padres hasta que se hayan
graduado de la universidad o hasta que sea capaz de mantenerse por sí mismos.
Incluso después de que han dejado la casa de los padres, los hijos continúan
siendo apoyados por éstos.
5 – El rol de las madres
A pesar de que la
sociedad venezolana está basada en un modelo patriarcal (que favorece a la
figura del hombre), las mujeres son las encargadas de los asuntos de familia.
Por lo general, las madres venezolanas administran los ingresos del hogar.
Las madres son una
figura de estabilidad dentro de la familia venezolana y, del mismo modo, son
estas quienes toman las decisiones de mayor importancia.
Algunas familias más
arraigadas a los valores antiguos prefieren que sea el hombre quien trabaje
mientras que la mujer se encarga de las tareas del hogar y de cuidar a los
niños. Sin embargo, debido a la influencia de las sociedades occidentales y de
los movimientos de liberación femenina, la mayoría de las madres entran en el
campo laboral al igual que los hombres.
La figura de las
madres venezolanas ha sido estudiada por diversos autores, tales como Peattie,
Pollak-Eltz y José Vethencourt. Este
último señala que las familias venezolanas son atípicas porque se basan en un
sistema matricéntrico (en el cual las madres están a la cabeza de la familia). Más adelante ahondaremos en el tema del MATRICENTRISMO.
6 – El rol de las abuelas
En el Congreso sobre
la Familia y el Matrimonio en el Caribe y Centroamérica, cuyo tema principal
era el matricentrismo en Latinoamérica, se concluyó que el sistema
matricéntrico era insuficiente para expresar la realidad de Venezuela. Puesto
que en este país no solo la madre es una figura resaltante, sino también la abuela.
En caso de ser
posible, suelen ser las abuelas quienes cuidan a los niños, actuando como
institutrices de los nietos. La figura de la abuela es relevante para la
mayoría de los venezolanos porque representa una segunda madre.
7 – Relaciones menos rígidas
entre los padres y los hijos
La familia
venezolana, como cualquier otra, está basada en relaciones de respeto. Sin
embargo, la relación entre padres e hijos no es tan rígida como en otras
sociedades.
Por ejemplo, es común
escuchar que los hijos traten del “tú” a los progenitores: la excepción es la
zona Andina de Venezuela (al oeste del país), región en la que se emplea el
pronombre “usted” incluso cuando se habla con un amigo.
8 – Celebrar es primordial
La palabra “fiestera”
es un buen término para definir a las familias venezolanas, puesto que
cualquier evento se puede convertir en motivo de celebración. Los venezolanos
pueden hacer una fiesta para ver un partido de béisbol o el Mundial de Fútbol.
De igual forma, se
organizan fiestas cuando va a nacer un nuevo miembro de la familia y después de
celebraciones religiosas (tales como el bautizo, la primera comunión y la
confirmación). Asimismo, en Venezuela, y en Latinoamérica en general, se
conserva la práctica de las fiestas de 15 años (que antaño tenía como objeto
presentar a las jóvenes a la sociedad).
9 – La Navidad es una de las
fiestas más conmemoradas
A pesar de que casi
el 90 % de la población venezolana es católica, gran parte de esta es no
practicante, lo que quiere decir que no participan activamente en la vida de la
Iglesia.
Sin embargo, la
mayoría de las familias venezolanas celebra la navidad, tradición católica, e
incluso asisten a las “misas de aguinaldos” o “misas del gallo”, servicios
católicos que inician el 16 de diciembre.
En la época de
diciembre, los venezolanos se reúnen para preparar las hallacas, plato típico de
navidad, mostrando así la cooperación entre los miembros de la familia.
10 – Más allá del parentesco
Como ya se vio,
legalmente, las familias venezolanas están unidas por lazos de parentesco.
Sin embargo, los
venezolanos suelen considerar a otros individuos externos como parte de su
familia. Por ejemplo: los “compadres” y las “comadres”, respectivamente
padrinos y madrinas del hijo de una persona, son considerados familiares a
pesar de no compartir lazos de afinidad ni de consanguinidad.
Del mismo modo, los
amigos cercanos pueden considerarse hermanos, mientras que los amigos de los
progenitores pueden ser vistos como tíos. En este aspecto, las familias
venezolanas son muy inclusivas.
El MATRICENTRISMO:
Según Alejandro Moreno Olmedo la familia
venezolana es “matricentrada, o matrifocal, o matricéntrica”.
Afirma el autor que el eje fundamental de
la familia popular venezolana es la madre, y más, si no existe la figura
paterna.
El varón tendrá y jugará el rol de
hombre-hijo, independientemente de que en algún momento llegue a ser padre,
siempre será hijo, y mantendrá lazos inquebrantables con su madre, lazos
amorosos y afectivos, sólo llegando a faltar el sexo o el amor-genital.
Te invito a ver la película del director
venezolano Marcel Rasquin, en ella se
presenta el mundo de vida popular, resaltando el papel de la madre como centro
de familia y vincula entre los hijos.
Recuerda dejas tu opinión en la sección de "comentarios"
Carlos Suarez. Cédula: 26.194.919
ResponderEliminarSegún Alejandro Moreno Olmedo la familia venezolana es “matricentrada, o matrifocal, o matricéntrica”.
Sin embargo, no estoy de acuerdo con él porque en mi caso no es matricentrada, en mi familia tengo una figura paterna dominante, ambos siempre se han apoyado mutuamente logrando así mantener y llevar adelante a nuestra familia, por esto y otras cosas mas, no estoy de acuerdo con Alejandro Moreno Olmedo.
Jhoandris Salazar
ResponderEliminarCi: 26.465.256
Según Alejandro Moreno Olmedo la familia venezolana es “matricentrada, o matrifocal, o matricéntrica”.
Afirma el autor que el eje fundamental de la familia popular venezolana es la madre, y más, si no existe la figura paterna.
Desde mi punto de vista, esto puede ser cierto pero, así como el eje fundamental de la familia popular venezolana es la madre, también hay casos donde el eje fundamental de la familia sea el padre. Aunque estos casos sean menos comunes no deben dejarse de lado, puesto que ocupan al menos un 20% del total, si sumamos esto a los casos donde ambos cooperen entre sí, podrían llegar a un número igual o mayor que el matricentrismo, así que para mí la familia venezolana no es matricentrada.
Con respecto a la película “Hermano” es bastante regular si hablamos de distraerse, pero con el tema del matricentrismo pues no le veo conexión, básicamente es venganza, disparos al aire sin sentidos y odio.